A las 7 y 35 pm en punto el avión de American partió rumbo a Ezeiza. Como no puedo dormir en los aviones, en las 10 horas y media de vuelo hice de todo: me leí todas las revistas que hay en el avión, caminé bastante, miré fotos del viaje en la compu, charlé con unos muchachos de Neuquén que habían viajado a Estados Unidos a visitar la planta de Caterpillar.
Uno de los auxiliares de vuelo que hablaba español como los españoles e hizo muchos chistes por el alta voz del avión me vio mirando fotos del viaje y se volvió loco con el tema del viaje a Alaska en camioneta.
Al llegar me estaban esperando en el aeropuerto Silvina, Felicitas y Paloma con Marcelo Paoltroni, un amigo que las llevó en el auto hasta Ezeiza. También fue a saludarme al aeropuerto mi prima Betina Paganti, una de las hermanas de Karina que vive en Buenos Aires. Las nenas me esperaron con un lindo cartel de bienvenida en el aeropuerto y otro en mi casa.
Para la 1 de la tarde ya estaba en 9 de Julio.
Han pasado 70 días desde que salimos con Marcelo para Alaska el domingo 6 de Junio.
Todo salió muy bien, hicimos un gran viaje y ahora solo nos falta viajar a Chile dentro de un mes a buscar la camioneta.