Llegamos a Seattle nuevamente porque necesitabamos extender el permiso como turista en Estados Unidos. Por suerte en las oficinas de migraciones nos atendrió un joven de muy buena onda y despues de ver la website y contarle todo acerca de nuestro viaje nos dió 6 meses mas para que conozcamos lo que nos falta de USA.
Llegamos a la casa de Mike y Gabi, nuestros amigos alemanes que nos habían hospedado la vez pasada y allí nos brindaron toda su casa y su amistad.
Aquí nos encontramos con Walter, el viajero de la Toyota y tuvimos la oportunidad de compartir con él un dia y medio.